Melisa, 24 años, Colombia

Tenía 3 meses de estar viviendo con mi novio, tenía un retraso de 15 días, sin embargo no me alerté pues por esos días había estado viajando y a veces me pasaba que cuando viajaba mi regla se descontrolaba.

Tenía un retraso de 15 días y mi prueba dio positivo

Pasaron 8 días y decidí hacerme una prueba casera, era de noche. Dio positivo. Inmediatamente entré en llanto y desesperación, sabía que aunque tener hijos estaba en mis planes a futuro, ahora no era el momento indicado. Compré otra prueba para verificar y efectivamente estaba embarazada. Lo primero que hice fue buscar ayuda en internet las consecuencias que traía el aborto tanto física como emocionalmente, fue una noche angustiante.

Al día siguiente, llamé a una entidad de mi país especializada en salud sexual y reproductiva guiada por profesionales. Ellos fueron mi mano derecha, me tome una ecografía y tenía 6 semanas, ya tenía latido. Aunque fue agobiante, sabía que no podía tenerlo, así que me dirigí a mi cita con el doctor. Al ser un embrión tan pequeño, me dio la opción de hacer un aspirado uterino o un procedimiento farmacológico, elegí el farmacológico, el cual consistía en la combinación de mifepristona y misoprostol.

Dos horas antes de introducirme el misoprostol tomé medicamento para el dolor. Media hora después de introducir el misoprostol, me dieron cólicos fuertes, pero soportables y náuseas. Vomité, empecé a sangrar sin coágulos, y poca cantidad, en toda la noche solo use dos toallas sanitarias. Toda la noche tuve cólicos soportables y fiebre. Recomiendo comer liviano (o no comer) antes del misoprostol para que el vómito no sea tan desagradable.

Al día siguiente seguía sangrando pero en poca cantidad y no tenía nada de cólicos, me sentía bien, no me dolían los senos, ni me dieron nauseas después de desayunar como me pasaba antes, sin embargo, me asustaba que estaba sangrando muy poco. Me dirigí para donde el médico y me dijo que no me preocupara que seguramente tenía el umbral del dolor muy alto y que por eso no sentía nada, que el poco sangrado era porque estaba muy pequeño, pero me tranquilizó. Ya han pasado dos días después del misoprostrol y sigo sangrando como si tuviera la regla y noté que arrojé algo parecido a una placenta muy pequeña con un coágulo al lado, supongo que era el embrión.

A todas las que me leen les recomiendo como experiencia propia que si van a interrumpir su embarazo sea sólo una vez en su vida, es una experiencia angustiante, estresante y no es nada agradable. Recomiendo que la mifepristona la usen sublingual y el misoprostol intravaginal, tal como yo lo hice, me fue relativamente bien, teniendo en cuenta que el dolor no fue insoportable. Recomiendo que inmediatamente después pidan cita con su médico ginecólogo para empezar a planificar con anticonceptivos, es importantísimo porque esta experiencia es inaceptable que pase más de una vez.

Descubre por qué recomendamos que el misoprostol sea sublingual.