Paula, Argentina

Ya pasó un mes y medio desde que decidí abortar y escribo esto para decirles NO TENGAN MIEDO, si realmente están seguras de que no quieren seguir con su embarazo sigan adelante. Mi historia comenzó en diciembre, todas las mañanas me levantaba con dolor de estomago y nauseas (en realidad todo mi primer mes de embarazo fue así), tenia un atraso de diez días, que no le daba importancia porque siempre fui muy irregular y tengo problemas hormonales.

En mi última relación sexual habíamos usado condón, pero falló, o lo usamos mal, no se, yo no me cuidaba con pastillas tampoco. Nunca voy a poder olvidar la mañana que me entere que estaba embarazada, las dos rayitas en el test…sentí que se me caía el mundo. Soy soltera, tengo un trabajo mediocre donde a duras penas puedo subsistir yo, mis familiares viven lejos ¿qué iba a hacer con un bebé? De más esta decir que el futuro padre se esfumó (ni siquiera sabe la decision que tomé al respecto), estaba sola. Pero desde el minuto 0 ya sabia que no podia tener ese bebé. NO QUERIA TENER UN HIJO, nunca quise ser madre y menos en este momento de mi vida.

Afortunadamente me tocó una mamá de oro, que siempre está al lado mío y esta vez no fue la excepción, ella me pasó la data de un grupo de socorristas de Córdoba que te asesoran sobre el aborto con mifrepistona y misoprostol. Me reuní con ellas donde despejaron todas mis dudas y mis miedos, compre las pastillas y una semana después empece el tratamiento. Todas me habían dicho que tenias síntomas horribles como diarrea, vómito, fiebre, cólicos fortisimos, a veces todo junto. Bueno, conmigo no fue así.

El día viernes a la tarde tome la mifepristona, si bien generalmente esa pastilla no tiene grandes efectos a mí me descompuso un poco, tenia la presión baja y me sentía un poco cansada. Al día siguiente una hora antes del miso tome dos ibuprofeno 400 mg y unas pastillas de reliveran para disminuir un poco las nauseas y los dolores. Una hora después me puse las 4 pastillas de misoprostol debajo de la lengua durante 30 minutos. Luego las escupí y a los minutos empecé a sentir dolores como cuando estas indispuesta, muy tolerable. Decidí acostarme boca abajo y me dormí. Dormí durante una hora y el único síntoma ” fuerte” que tuve fue una fiebre de 38 grados, que calmaba con trapitos fríos.

Cuando me desperté me seguía doliendo, pero no sentía el sangrado así que me levante de la cama, había leído que moverse agiliza un poco el tema. Al rato de caminar sentí que comenzaba el sangrado. Mucho mas abundante que una menstruación normal por supuesto. En ese lapso de 3 horas, entre la primera y la segunda toma despedí el embrión. Fue muy rápido, en realidad tuve ganas de orinar, fui al baño y sentí algo mas espeso que un coágulo que caía. Me dio un poco de impresión lo admito, pero me parecía muy rápido, ¿esto es todo? En realidad había leído tantas historias algunas tan feas que tenia miedo de sufrir mucho, aunque estaba dispuesta a soportarlo porque era la decisión que había tomado.

Eso fue todo. En la hora que me correspondía tomé la segunda dosis. Estuve con sangrado abundante 3 días aproximadamente y tomando ibuprofeno cuando me dolía mas. Ya fui a hacerme los estudios de ecografía y tengo todo bien. Si estás leyendo esto no tengas miedo, estuve en tu lugar y es horrible, te sentís sola, desesperada, tal vez con dudas…si realmente estas decidida no lo medites más y no pienses en el qué dirán porque a fin de cuentas un hijo es para toda la vida y por mas amigos o familia que tengas la que se tiene que hacer cargo del bebé sos vos dejando de lado un millón de cosas.

No siento cargo de conciencia, siento que lo que hice fue por el bien de ambos, no quiero traer un ser humano al mundo para padecer, ni me siento lista para ser mamá (creo que nunca quise ser madre además).

Mucha suerte decidas lo que decidas 🙂