Yo aborté, vivía en Venezuela, un país con una crisis política, social, cultural y económica profunda.

Tuve una aventura extramatrimonial y el condón debe haber fallado (es muy probable que fuese viejo por las razones que expliqué arriba). Tengo dos hijos hermosos que amo con locura y por los que luchamos a diario para que no les falte nada en un país con una inflación de 10 millones por ciento. Nos planteamos tenerlo, pero no, no íbamos a poder darle una vida digna e indiscutiblemente íbamos a desmejorar las condiciones de los que ya teníamos, tomamos la decisión mi esposo y yo de hacernos un aborto.

Investigando en internet me conseguí con muchos vendedores clandestinos de pastillas a unos precios elevadísimos, no podíamos pagarlo, me estaba desesperando, hasta que escribí en Google: “aborto seguro con misoprostol” y me salió de primer resultado la página de safe2chosse.

Había leído mucho lo espantoso que era, pero mi sorpresa fue que no, nada de cólicos nada de dolor y por la mañana ya todo había pasado, nos quedamos en casa, vimos pelis y compartimos con los niños.

Al día siguiente, aún con sangrado (fueron 4 días) nos fuimos a la playa con los niños y tome aire fresco y sol y los vi ser felices, yo era feliz. Estaba segura de haber tomado la decisión correcta.

Han pasado dos años de eso, y desde entonces ayudó a otras mujeres que quieren abortar a contactar con organismos que les ayuden para que sea seguro y puedan hacer su voluntad.