Camila, Chile, 20 años

Cuando tenía 15 años quedé embarazada de mi novio. Mi mundo se vino abajo porque obviamente era muy pequeña y no sabía qué hacer.

Una amiga me dijo que tomando pastillas se podía abortar, sólo tomé cuatro sin esperanza de nada, en las semanas siguientes no pasó nada, me resigné, hasta que empecé a sangrar, el resultado fue un aborto espontáneo. No niego que me sentí aliviada. Hoy en día soy mamá y amo a mi pequeña con mi vida.